PortadaEl blog de RaquelEL COMANDO TU NIGHT ATERRIZA EN NARÓN

EL COMANDO TU NIGHT ATERRIZA EN NARÓN

Después de un duro fin de semana de trabajo, con agujetas por todas partes -que la juerga cansa mucho- y mil horas de sueño por recuperar, hoy siento añoranza de aquellos tiempos escolares en los que las vacaciones duraban tres meses. ¿Os acordáis? De Julio a Septiembre no había otra cosa que hacer más que piscina, bici, playa,… (al menos en mi caso, que nunca he sido de esas niñas repollo de Vacaciones Santillana y hasta que empezaba el nuevo curso ni se me ocurría abrir un libro). ¡Estamos perdiendo las buenas costumbres! En fin…

Así que ya que nos toca currar, al menos salgamos de fiesta, que siempre supone una refrescante opción, perfecta para combatir los densos calores veraniegos (esto último es ironía pura, porque bendita meteorología…).

Menos mal que a lo largo y ancho de Galicia lo que no nos falta son lugares por los que salir de marcha y quemar la noche hasta las tantas. ¿Uno de ellos? Narón.

Hasta allí me fui con mis bártulos dispuesta a conocer los mejores garitos del lugar y, ya que estaba, por qué no pernoctar en un hotelito rústico de ensueño, como el Pazo da Merced. No suelo comentar gran cosa acerca de los sitios donde duermo, pero tengo que hacer una excepción porque este lugar me ha enamorado. ¿Por qué? Por su mezcla de estilos. Un caserío clásico de piedra por fuera, habitaciones de diseño en su interior… ¡y unas maravillosas vistas al mar! En definitiva, que tengo pensado repetir.

Pero la fiesta en sí comenzó fuera de sus muros, un interesante recorrido que tuvo su punto de partida en Calle 88 y llegó a su fin en ABC (léase, “eibisi”, que suena parecido -o eso dicen- a “eivissa”, osea, Ibiza, meca de la jarana nocturna-.

Me sorprendió para bien la variedad de locales, todos ellos con una decoración muy cuidada, original,… algo que en tiempos de crisis, cuando a muchos garajes con cuatro focos les llaman “pubs” se agradece y mucho. El que más me llamó la atención fue el Vagon Bar, un local convertido en estación de ferrocarril, donde puedes tomarte algo a primera hora sentadito en un vagón de tren. ¡Me pareció una idea genial, tenéis que verlo!

La noche dio mucho de sí porque la gente de Narón es de lo más divertida ¡y no tiene pelos en la lengua! Si queréis conocerles, el jueves por la noche quedamos en V Televisión para irnos de fiesta. ¿Os apuntáis?

 
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